lunes 12 de marzo de 2012

El Derecho, cosa de todos

Con frecuencia se ve en la televisión el seguimiento de algún caso mediático. Y eso, por no decir que la gran mayoría de reportajes, noticias y artículos tienen alguna relación con aspectos del Derecho. En realidad, casi todo está relacionado con el Derecho, pero ese es otro tema. 

Lo que me ocupa en esta entrada es una profunda y amarga reflexión que comparto con muchos juristas, colegas de conocimiento. "Gracias" a los medios de comunicación, se está creando la conciencia social de que redactar las leyes y crear Derecho está al alcance de todos. En efecto, todo el que sea Diputado -y sabemos que no se requiere demasiado- puede meter mano en las leyes, pero para algo existen las comisiones de asesoramiento, compuestas de expertos. En concreto, me gustaría recalcar el papel del Consejo de Estado como órgano consultivo del Gobierno en aspectos jurídicos. 

Retornando a los medios de comunicación, los debates televisivos, tertulias e incluso la misma manera de dar la noticia nos conducen a la continua puesta en juicio del Poder Judicial y las leyes. Lo preocupante no es la crítica, que siempre es beneficiosa si se da con argumentos... sino que el ciudadano va asimilando una concepción negativa de la Justicia y critica duramente su funcionamiento, peor aún, se permite la licencia de decir cómo han de hacerse las cosas desde la más absoluta de las ignorancia en temas jurídicos. Así, como exponía con cierta amargura un catedrático de Derecho penal hace unos días, se produce la paradoja de que el ciudadano, los medios y los políticos tienen la razón y el conocimiento sobre lo que debe hacerse, mientras que el estudioso en la materia y su opinión son marginadas. 

En este país, cuando se produce un juicio que puede tener repercusión mediática, los periodistas se ponen manos a la obra para realizar un juicio paralelo y, mejor aún, provocan lo que me he dado en denominar el "tercer juicio", que es el que realizan los ciudadanos en las redes sociales y la calle. Así, el fenómeno es tan grave que no sólo se limitan éstos a opinar sobre el devenir del caso, sino que se toman la absoluta e increíble licencia de corregir al Juez si no ha sentencia como ellos desean en base a sus inventados "principios". Podría redactar folios con los efectos que tendría aplicar más de una de las panaceas ignorantes que algunos gritan desde la barra de un bar, como la pena de muerte, pero quiero ser breve para no diluir el mensaje en litros de tinta. 

El "tercer juicio", el juicio ciudadano cuya más hermosa expresión es el jurado popular de bar, manda al traste en menos que canta un gallo la presunción de inocencia del acusado. Cualquiera sobre el que los periodistas digan que ha sido "imputado" ya es sospechoso de ser culpable, mediante el "algo habrá hecho". Y, más hilarante todavía, si hay alguna "prueba" ya no habrá quien pueda sentenciar la inocencia, por mucho que la prueba se haya obtenido mediante tortura, no sea válida o cualquier otro defecto. De hecho, otra de esas panaceas ignorantes es la tortura... sin comentarios. 

La pérdida de la presunción de inocencia no sólo nos llevaría a un Derecho penal y procesal propio de la Edad Media y no poco de lo que ello conlleva, sino que destruye la mayoría de las veces la dignidad de la persona acusada, que se ve protagonista en un juicio mediático en el que, sorpresa, no tiene derecho a defensa. Los medios son tan buenos jueces que sólo conceden la palabra a quienes les interesa... ¡y de qué manera! Si el acusado declara en los medios, todo lo que diga será siempre usado en su contra con presunción de que lo que dice es mentira, salvo que confiese ser culpable. 

Concluyendo, cabe reflexionar si éste es el modelo de sociedad que queremos: el de la arbitrariedad en los juicios donde, poniendo un ejemplo que oí hace poco, pronto votaremos si la Pantoja es culpable o inocente llamando o mandando sms a la televisión en vez de poder asistir a un juicio basado en leyes. Por mi parte, creo que habría que restringir el acceso de los periodistas a los tribunales y la información que les es lícito compartir, así como la manera en que lo hacen. Invenciones mediáticas como la de "asesino confeso", que no existen como concepto en Derecho y no hacen otra cosa que jalear a las masas para que presionen a los tribunales, son un buen botón de muestra. 

Sin abusar, me permito la libertad de recomendar dos ensayos que he realizado sobre la materia, uno en clave jurídica y otro más accesible al ciudadano de a pie.

sábado 3 de marzo de 2012

Un carril bici para Lepe

El diseño de la vía pública requiere adaptarse a los tiempos. Así, los romanos ya diseñaron las ciudades con trazados hipodámicos -en forma de tablero de ajedrez- para facilitar el tráfico y la localización de los edificios importantes. En el S. XIX se reformó este planteamiento con las diagonales, que facilitaban el tráfico y acortaban las distancias. Con el auge del automóvil como medio de transporte, las diagonales cobraron aún más importancia. Hoy, el "nuevo" medio de transporte de moda en la ciudad es la bicileta. De barato uso, simple de aparcar y capaz de circular por pequeños espacios sin problemas. Es por ello que ha aumentado tanto el uso de este vehículo en ciudades, reclamándose vías propias para mejorar la seguridad de los ciclistas.

En Lepe se está construyendo un carril bici que ya deja ver algunos de sus tramos y comienza a ser usado, aunque queda bastante tiempo para verlo completado. No soy ingeniero de caminos ni arquitecto, pero sí he estado en los Países Bajos -país ciclista por antonomasia- y quisiera permitirme señalar algunas mejoras que podrían aplicarse a la circulación ciclista en Lepe. 

1.- Colocación sobre zonas peatonales. Los carriles bici en los Países Bajos y Bélgica se diseñan sobre el asfalto, dedicándoles aproximadamente un metro a cada lado de las vías de doble sentido, creando dos carriles bici -uno en cada dirección-. Sin embargo, en el sur de España está imperando realizarlos sobre la acerca -Huelva, Sevilla y, ahora, Lepe-. Ello plantea una hábil salida para realizar menos obras de ampliación de calzada, aunque planeta el inconveniente de la preferencia: ¿la tiene el ciclista o el peatón? Bajo mi punto de vista, el ejemplo a seguir es Sevilla, que distingue entre zonas pintadas de verde, reservadas al tráfico ciclista, y zonas marcadas por plazas metálicas en el suelo, donde el peatón tiene preferencia y el ciclista debe tener cuidado. En Lepe no sólo no se hace la distinción, sino que el interrogante sigue abierto en toda la longitud del carril. 

2.- Señalización horizontal. Frente a la costumbre general de pintar los carriles bici de rojo -Bélgica, Países Bajos, País Vasco, Huelva- y la quizás más andaluza de escoger el verde -Sevilla-, el carril bici de Lepe se limita a presentar dos líneas blancas continuas y una discontinua en el centro. Es asi menos visible de lo que sería deseable, siendo preferible una mayor delimitación entre la calzada peatonal y el carril bici. A este respecto, sería posible la colocación de placas metálicas o pequeños pivotes de plástico o piedra.

3. Señalización vertical. Una cuesión primordial si escogemos la tesis de la preferencia del ciclista es la división de la vía en dos. Además, en los pasos de cebra se entiende que el ciclista cruza junto al peatón, pero no pueden dejarse estas cuestiones al nivel de sentido común de cada uno. La instalación de pasos de cebra dentro del mismo carril bici con postes de "Ceda el paso" y, en su caso, aquellos otros que fueren necesarios, no sólo contribuiria a mejorar la seguridad y la circulación en la vía ciclista, sino que fomentaría indirectamente la formación vial de los más pequeños, educándoles en el significado de éstas señales y habituándoles al respeto de las normas de circulación.

4. Rutas. Siendo ésta de carácter opcional y accesoria a la señalización vertical, es posible diseñar rutas ciclistas urbanas bien indicando directamente las direcciones, bien mediante polígonos -cuadrados, tríángulos, etc.- que marquen rutas detalladas en un par de carteles a lo largo de la ciudad. Éstas serían de especial interés para los visitantes en el caso de alquiler de biciletas para moverse por la ciudad y coordinadas desde Turismo. Como he dicho, se trata de la última de las medidas a aplicar y es, además de la más ambiciosa, la más accesoria. 

Quiero con este artículo agradecer la labor institucional del Ayuntamiento de Lepe en cuanto a la creación de un carril bici, a la vez de señalar los que veo como principales defectos de la ejecución de la obra. Por ello, desde aquí animo a la Junta de Gobierno a aplicar éstas medidas por la seguridad de los viandantes y ciclistas.

domingo 26 de febrero de 2012

Se acercan los 100 días

Va pasando el tiempo, querido lector. Y, con ello, los 100 días que prometí al Gobierno del Sr Rajoy para tener una opinión sobre sus políticas. No obstante, algunas de las hasta ahora tomadas requieren una visión desde el tiempo, es decir, que se dejen pasar meses e incluso años para ver sus efectos. El ejemplo por antonomasia es la reforma del mercado laboral.

Lamento haber estado desconectado de ésta mi ventana a la red. Muchos proyectos copan mi tiempo. Febrero está siendo para mí un mes de transición: de abandono de viejos proyectos realizados o dejados a un lado e inmersión en otros nuevos. Espero, no obstante, mantener la vida de este blog con nuevas críticas y reflexiones a la vez que abordo una nueva etapa de mi vida.

lunes 9 de enero de 2012

El viejo verde

Me gustaría analizar los tópicos sobre "el viejo verde". Ésta es una especie, dicen que en peligro de extinción, que habita en multitud de parajes, aunque tiene sus lugares predilectos. Uno de ellos es la playa durante el verano. En contra del pensamiento popular, el viejo verde acude a la playa para hacer acopio de rayos solares y broncearse en su incómoda hamaca de plástico mientras disfruta con las noticias del día leyendo el periódico. usa gafas de sol para proteger sus ojos de los reflejos de los rayos de sol en las bronceadas pieles de las chicas jóvenes, aunque a veces son tan fuerte que se gira para ver la procedencia de esa molestia. Luego, es capaz de seguir leyendo el periódico, incluso al revés, mientras analiza los efectos de la luz en contacto con la piel humana, teniendo a esas chicas como sujeto de experimento. 

El viejo verde es un amante de la moda. Suele vestir de manera extravangante, quizás algo chapado a la antigua, para despistar y no parecerse a lo que lleva todo el mundo. Eso no quiere decir que no sepa comparar el atuendo de otros, en especial la vestimenta femenina. Esta especie es experta en moda de verano, aunque no hace ascos a la moda de invierno. Nada se les resiste en el armario femenino y se rumorea que las tiendas de ropa a menudo los contratan para saber su opinión. 

El ocio no es ajeno al viejo verde, aunque ni en ello descansa. Tomar unos vinos con los amigos mientras cae una partida de cartas es diversión, pero también ciencia. La cata de vinos es otra de las ocupaciones de esta pluriempleada raza, que como hemos visto combina ciencia, moda y enología hasta el momento. 

Finalmente, y aunque parezca poca cosa respecto a lo anterior, los viejos verdes son la punta de lanza del ecologismo y el secreto de la eterna juventud. Entre hombres maduros, ellos se conservan verdes años y años, ralentizando su envejecimiento y conservando la jovialidad que adquieren a base de socializarse con las mozas que se le ponen a tiro. 
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Esta entrada está hecha con fines humorísticos a base de ironía sobre hechos que suceden en la vida. No se pretende en ningún caso ofender, alarmar o fastidiar, sino entretener y divertir.

martes 3 de enero de 2012

El primer día del año

El uno de enero es un día muy especial, nadie lo duda. Tiene la privilegiada situación de ser el primer día de año, para bien o para mal, y eso le otorga un curioso status rodeado de tradiciones que se forjan con el paso de los años. Me gustaría repasar algunos de los hechos más curiosos sobre éste día. 

En primer lugar, el uno de enero es el único día del año que comienza a a las 00:00. Obviamente, según los relojes todos los días empiezan así, pero seamos sinceros: el día empieza cuando te levantas. Sin embargo, el uno de enero empieza después de las campanadas. Si el 4 de enero a las cinco de la mañana dices "¡hasta luego!" en vez de "¡hasta mañana!" quedas como el estirado de turno, pero si hablas de "hoy" tras las campanadas para referirte a algo que pasó antes de las uvas... definitivamente necesitas ajustarte el reloj mental y te lo harán saber. 

En segundo lugar, tiene la paradoja de tener la mayor fiesta de las vacaciones de Navidad y a la vez ser ninguneado. A cualquiera que se le pregunte por los días grandes de la Navidad, siendo generoso, dirá 24, 25 y 31 de diciembre y 6 de enero. No obstante, la mayor fiesta y en la que todos nos arreglamos más es en el 1 de enero. 

Todo es nuevo en el primer día de enero... excepto el primer desayuno y, en muchos casos, el primer almuerzo. El uno de enero no existe en el calendario, quien sale la noche anterior normalmente no ve el sol ese día. Es un hueco inventado para dormir la mona y empezar el año el 2 de enero, verdadero primer día del año.

Por último, el uno de enero tiene una pecualiaridad más: es el día en el que todos olvidamos nuestros propósitos de año nuevo.

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